sábado, 22 de marzo de 2014

Ejercicio Imitación de autor.

Este ejercicio consiste en imitar a un autor conocido que hayamos estudiado en el curso.  Mi intención al acercarme a este trabajo no ha sido la imitar por imitar, sino intentar comprender al autor y por qué hace la fotografía de ese modo, y por último y más importante descubrir la personalidad de mi modelo, pues mal haríamos si la fotografía la analizáramos exclusivamente desde un aspecto técnico.

En los retratos se genera un triángulo de miradas, el espectador, el modelo y el autor.  Para mí es el modelo, su personalidad, su sentir, lo que guía la fotografía y conduce al autor, y esa comunión entre modelo y fotógrafo produce una obra con vida o la hace carente de emociones.  El espectador sólo observa y se le da la opción de encontrar la empatía con lo que se muestra, si se logra..., entre todos vemos nacer una fotografía, algo lleno de una magia imposible de describir desde la razón.

Por esto, por esa intimidad, por esa comunión entre modelo y fotógrafo, las imágenes que se muestran, no son exactas, iguales, copias..., son interpretaciones personales de acercamiento a un autor condicionado por el modelo.

La primera fotografía es un acercamiento al trabajo de retratos de Desiree Dolron.  La fotografía en esta ocasión es un pretexto y es manipulada, retorcida, modelada hasta conseguir ser un balcón al alma del modelo.  La fotografía se convierte en barro de modelar.





La segunda imagen es un acercamiento al retrato psicológico de Gonnord.  Gonnord es un barroco desubicado temporal y espacial.  Gonnord es un artista de la Sevilla del siglo de oro que sale de su taller de la calle Feria para encontrarse con los personajes que pueblan las calles.  No fotografía la luz sino las sombras, la profundidad de lo oscuro, inquietudes, anhelos, emociones, deseos que se ocultan en la oscuridad de esos rostros.







La tercera fotografía es una interpretación de la obra de Hellen van Meene.  Procuramos encontrar el ensimismamiento del personaje que con una mirada perdida aislado del mundo que lo rodea,  mira directamente hacia su interior.  ¿Qué pensará, que sentirá? ¿Está perdido o decidido? Una combinación de misterio y belleza servido al espectador.






Ahora, un grupo de fotografías que tomé teniendo en mente a un gran fotógrafo, Bryan Schutmaat.  Son miradas profundas de su entorno.













Quiero por último mostrar mi profundo agradecimiento a las compañeras que se han ofrecido de modelos para posar.  Su infinita paciencia, su predisposición, su carácter afable y amable, y su comprensión, ha hecho que este trabajo me haya enriquecido como persona y fotógrafo.  

Gracias Virginia y María.